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¿Podemos comparar el “código abierto” en la inteligencia artificial, de manera similar a lo que sucedió con el software de código abierto en la década de 1990?
No es fácil… el reto es encontrar una definición que guste a todo el mundo.
- No piensan igual ni tienen los mismos intereses los abogados, activistas digitales y líderes de grandes empresas tecnológicas.
- La IA cuenta con redes neuronales más poderosas, que posibilita una capacidad de aprendizaje automático superior.
- Computación en la nube, que permitido más capacidad de datos almacenados con mucha más información para entrenar a las máquinas.
- Posibles infracciones de derechos de autor, copyright, por el uso no autorizado de datos y las phan estado en el punto de mira desde que la IA generativa se ha popularizado. Algunas empresas de IA, no todas, alegan que no es posible entrenar modelos de IA solo con datos sin derechos de autor.
- Generación de deepfakes, noticias fake y contenido perjudicial es de mucha preocupación.
Existen implicaciones éticas
- Necesidad de un código de ética para el uso de la IA generativa, especialmente en el ámbito educativo, para preservar la integridad académica.
- Transparencia y rendición de cuentas en el uso de herramientas de IA generativa.
- Consecuencias para la privacidad de los datos.
Implicaciones legales:
- Conductas que atentan contra la integridad académica mediante el uso de IA generativa.
- Negocios utilizando la IA, en temas de privacidad de datos y propiedad intelectual.
Creo que la existencia de distintos chats hace que sea probable que cada uno vaya tomando características propias más adecuadas para distintos usos, y naturalmente cada tribu urbana o profesional vaya amigándose con el que sea más útil a sus fines.
El post original discute sobre el “código abierto” y los aspectos legales de la IA. Creo que es una discusión relevante en la actualidad, y es una de las grandes controversias entre empresas con diferentes objetivos comerciales. El enfoque de código abierto aplicado a la IA es importante, ya que puede contribuir a prevenir posibles problemas éticos y de sesgo, promueve la colaboración, la innovación, transparencia, prevención y control de monopolios tecnológicos y técnicos.